
Las tardes como vienen se van. Eso mismo deben pensar los discos de nosotras, las humanas. Ya sea el intérprete principal, el ingeniero de sonido o la novia del pianista, todas pasan de largo y los discos se quedan. Como quien guarda la discoteca del fallecido Johnny Hodges, pero podrían ser los de Duke Ellington, a poco que busquemos por la jota encontramos su disco de 1958 Blues-a-Plenty. Fantasía para saxo alto (Hodges), tenor (Ben Webster), trompeta (Roy Eldridge) y trombón (Vic Dickenson).
La tarde pasa, la música se queda.
Johnny Hodges – Gone with the Wind [Blues-a-Plenty, 1958]
Vineshoot
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21 diciembre 2011 a 11:48 am
Johnny Hedges, Ben Webster, Coleman, nada como oírlos abrazados a un amor, mejor que pasión, mientras llueve. Y de fondo, las imágenes en blanco y negro de una película de americana. ¿Dónde estará ese amor?