Archive for mayo, 2009

Wilco: Sky Blue Sky (VOSE)

29 mayo 2009

Oh, la banda marchaba en formación
Los metales comenzaron a tocar canciones
Que no era capaz de situar
La lluvia entraba a través de las ventanas abiertas
Marrón, amarilla, azul, dorada y gris

Los borrachos rebotaban
En los viejos edificios del centro
Vacíos desde hacía mucho tiempo
Las ventanas rotas y soñando
Tan feliz de abandonar lo que fue mi hogar

Con un cielo azul cielo
Éste tiempo podrido
No me parecería tan mal ahora
Oh, no morí
Debería estar satisfecho
He sobrevivido
Y es suficiente por ahora

Con un cielo azul cielo
Éste tiempo podrido
No me parecería tan mal ahora
Oh, si no morí
Debería estar satisfecho
He sobrevivido
Y es suficiente por ahora

Wilco – Sky Blue Sky (Sky Blue Sky, 2007)

wagnerian

Mr. Airplane Man: Escuchando a las Shangri-Las

28 mayo 2009

Mr. Airplane Man

Mr. Airplane fueron Margaret Garrett (guitarra y voces) y Tara McManus (batería y coros), amigas, residentes en Boston y aficionadas al rock de garaje. Practicaban un sonido crudo, en una formación sin contrabajo como la de los primeros Cramps, White Stripes o The Gories; sobretodo si has escuchado a estos últimos puedes hacerte una idea de por dónde van los tiros, si no es así, prueba a darle al play más abajo. Sin embargo, Margaret y Tara no sólo manifestaban su querencia al blues más pantanoso sino también a las tórridas armonías de los grupos vocales femeninos de los años cincuenta como puedan ser las Shangri-Las; por ejemplo en baladas y medios tiempos que, en fin, me parece que es lo que mejor les salía. Y quede claro que no son unas blandengues, como demuestran llevándose a su terreno, piezas como el Asked for Water del mismísimo Howlin’ Wolf. Y digo “su terreno” porque en lo musical son bastante limitadas; lo que puede provocar que la escucha prolongada de sus interpretaciones, un híbrido entre el punk y el indie rock, pueda acabar aburriendo. Pues bien, he de decir que no lo hacen, en parte gracias a unas bonitas melodías, por ejemplo las de las baladas a las que hacía antes mención, y de las que dejo enlace para escucharlas más abajo, y de auténticos pelotazos para las pistas de baile como el C’mon DJ que abre su disco de título homónimo. Por cierto, la obsesión de estas chicas con el blues del delta del Mississippi es caso aparte. No sólo su nombre lleva a equívoco en cuanto al sexo de los miembros del grupo, sino que a ellas no les importa porque con él homenajean a su adorado Howlin’ Wolf (de nombre auténtico Chester Burnett), que tenía una cancioncilla con este nombre: Mr. Airplane Man.

Por lo demás informo que han grabado ya tres discos con colaboradores como Jim Diamond de los White Stripes, Greg “Oblivian” Cartwright, todos con Sympathy for the Record Industry. A saber: Red Lite (2001), Moanin’ (2002) y C’mon DJ (2004). Todos muy entretenidos y que van, desde el sonido más crudo del primero de ellos (en él se incluye una versión del I Wanna Be Your Dog de los Stooges, nada menos), superándose hasta llegar en algunos temas del último a rozar la excelencia. Como pueden apreciar, llevan más de cinco años sin publicar nada; esperamos noticias suyas con la esperanza de que no se hayan separado; y con el reproche de que no tienen sitio web, pero sí un perfil muy chulo en myspace.com.

Mr. Airplane ManDon’t Know Why (C’mon DJ, 2004)

Vineshoot

La empanada mental de Roky Erickson

26 mayo 2009

Roky

De Roky Erickson se puede hablar largo y tendido, pero tampoco es cuestión de ponerse aquí en plan coñazo. Baste señalar que Roger Kynard Erickson, nacido el 15 de julio de 1947 (no olvidéis mandarle algo para su próximo cumpleaños) en Dallas, Texas, es el paradigma de rockero con problemas de estabilidad mental según la crítica especializada, pabellón que comparte con gente ilustre como Daniel Johnston, Syd Barrett y Brian Wilson. Pero Roky es tan bien para algunos un héroe con corazón de rock and roll. Pionero en los años sesenta de la reacción norteamericana al rock de las islas británicas; ya saben, esa reacción de ida y vuelta entre ambos continentes de tan buen resultado para el oyente aficionado. Empezaron los afroamericanos en los USA, Chuck Berry, Little Richards y demás, a los que siguieron Elvis y sus hordas; a estos últimos los escucharon los británicos y reaccionaron con los Beatles, Rolling Stones, Kinks y compañía; cuando los jóvenes norteamericanos escucharon los grupos de la llamada “invasión británica”, reaccionaron a su vez con guitarras baratas formando grupos como los Sonics, Standells y los 13th Floor Elevators de Roky Erickson.

13th Floor Elevators – You’re Gonna Miss Me (The Psychedelic Sounds of the 13th Floor Elevators, 1966)

13th Floor Elevators fueron una explosión de psicodelia garajera poco digerible para oyentes tiernos. Aun así consiguieron éxito comercial con canciones inolvidables como You’re Gonna Miss Me. La fama de los 13th Floor Elevators supuso el conocimiento general del consumo por parte de los miembros del grupo de sustancias ilegales como la marihuana y el LSD, sin duda imprescindibles para poder sonar como ellos y muchos otros que tocaron en dicha época. En fin, fueron víctimas de considerables arrestos de la policía. Tras tres años y medio recluido en un manicomio de la Administración, Erickson fue declarado oficialmente esquizofrénico y se le aplicó una extensiva terapia a base de electrochoque y psicoactivos como la thoracina. Nunca volvió a ser el mismo.

Roky Erickson & the Aliens

Y aun así, una vez dado de alta, Roky volvió  a grabar con una nueva banda, los Aliens. Roky Erickson & the Aliens grabaron decenas de canciones basadas en películas de serie b sobre extraterrestres y demonios, monstruos todos. Esta obra a ritmo de rock and roll clásico con sonido setentero le consiguió un público minoritario pero devoto, proclive a hacer oídos sordos a la Administración; la misma que llegó a prohibir comics como los de la E.C. en plena campaña censuradora del Maccarthismo.

Lo que sigue a continuación en la vida de Roky parece un cuento de hadas o un apaño, según se mire. En 1982 consiguió que, de nuevo, la misma Administración que le convirtió en ejemplo nocivo del abuso de drogas y en un conejillo de indias en la práctica de terapias psiquiátricas agresivas aceptase una declaración jurada según la cual en su cuerpo residía un marciano y, poco a poco, Erickson desapareció del mundo de la música.

Roky Erikson & The AliensTwo Headed Dog (Red Temple Prayer) (The Evil One, 1981)

Roky Erikson & The AliensCreature With the Atom Brain (The Evil One, 1981)

Vineshoot

Snooks Eaglin, el guitarrista ciego

25 mayo 2009

snooks

Snooks Eaglin, el guitarrista ciego que  falleció el pasado 18 de febrero, era conocido como la jukebox humana en su Nueva Orleans natal. Todo por tocar y cantar cientos de temas tradicionales con una voz arenosa, acaso inspirada por la de Ray Charles, y tocar la guitarra en cualquier postura, por detrás de la espalda si era menester llamar la atención de la audiencia.

A pesar de darse a conocer con un repertorio basado en el blues tradicional en sus primeras grabaciones para el sello Folkways de finales de los años cincuenta, que presentaban a un Eaglin en solitario, con una guitarra acústica como único acompañamiento, lo que Snooks siempre quiso fue tocar R&B con una banda. Sus grandes sencillos grabados entre 1960 y 1963 para el sello Imperial, producidos por Dave Bartholomew, paradigma del sonido New Orleans, no atesoran la pureza de las grabaciones para Folkways y, en fin, tampoco sirvieron para dar al músico el reconocimiento que hubiera merecido fuera del estado de Louisiana.

Quedan después la friolera de más de cuarenta años para postergar a Eaglin al ostracismo más allá de Nueva Orleans y los círculos de aficionados a la música norteamericana con raíces, en su mayoría europeos. Cuarenta años que, a la que se tire de la manta, descubrimos que nos depararon grandes álbumes para sellos ignotos como BlackTop Records, en los que el músico continuó ejerciendo de enciclopedia musical andante, una especie de Librería del Congreso, sección blues tradicional.

A must, que dicen los anglosajones. Aunque sea a título póstumo.

Vineshoot