Archive for abril, 2010

Tacita Dean: El Volumen De Los Sentidos

29 abril 2010

‘Me gusta que la gente se sienta empapada de tiempo’

Quizá las películas, dibujos y demás trabajos de Tacita Dean no sean extremadamente originales, pero sí lo es su idea. Sus películas son retratos que expresan algo que ni la pintura ni la fotografía pueden capturar. Son películas puras, el retrato de algo que está delante de una cámara, que es además su objeto y su reflejo.

Como Dean es consciente del tamiz por el que pasa cualquier film al ser montado, evita cualquier tipo de aproximamiento académico a la historia del cine. Combina además diagramas, objetos extraños y sustitutos visuales de las sensaciones experimentadas por otros sentidos. El arte de Dean está cargado de sensaciones narrativas, de tiempo y de lugar. Tiene presente la calidad de la luz diurna según la hora y también la propia esencia de la película como material.

El objetivo de ese sutil pero ambicioso trabajo es llegar a la verdad de un momento, a ver la película como una forma que parte de la sensibilidad de cada individuo. Pretende, por tanto, encontrar un medio más completo, y por tanto más abstracto respecto a la visión estereotípica de la realidad, de referirse a la totalidad de la experiencia humana en el tiempo y el espacio.

wagnerian

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Leonard Cohen: A Singer Must Die

28 abril 2010

El tribunal está en silencio, pero ¿quién va a confesar?
¿Es cierto que nos ha traicionado? La respuesta es ‘sí’.
Así que léanme la lista de crímenes que he cometido,
pediré la clemencia que estarán encantados de negarme.
Y las damas se ponen a llorar, y el juez no tiene elección,
un cantante debe morir por mentir con su voz.

Y os doy las gracias, las gracias por cumplir con vuestro deber,
defensores de la verdad, guardianes de la belleza.
Vuestra opinión es la correcta, la mía está equivocada,
lamento haber ensuciado el aire con mi canción.

Oh, la noche es espesa, mi defensa está escondida
en las ropas de una mujer a la que me gustaría perdonar,
en los rizos de su seda, en la articulación de sus muslos
adonde debo ir a mendigar ocultando mi belleza.
Oh buenas noches, buenas noches, mi noche tras noche,
mi noche tras noche, tras noche, tras noche, tras noche, tras noche…

Tengo miedo pero os escucho,
vuestros defensores, cubiertos tras sus gafas de sol, os han hecho así,
con sus formas de detener, con sus formas de hacer caer en desgracia,
con su rodilla en las pelotas, y con su puño en la cara.
Sí, y larga vida al estado para quien quiera que esté hecho,
caballero, no vi nada, yo sólo llegaba tarde a casa.

Leonard Cohen – A Singer Must Die (Old Skin For The New Ceremony, 1974)

wagnerian

Javier Krahe: Live in Sevilla

26 abril 2010

Convertido en el ya mítico Javier Krahe, el Javier Krahe de cada día vino a Sevilla a intentar ganarse los garbanzos de la mejor manera. Ocurrió en la sala Malandar, delante de unas cien personas que en ningún momento le pidieron que viniera, porque sabían que la única forma de que viniera era no pidiéndoselo.

Quizá empezó todo en la puerta de la sala. Al chico que daba y cortaba entradas le tuvieron que decir, aunque él no se lo había pedido, que eran los músicos, y que entraban. Que iba en serio, que no se estaban colando. Querían que quedara claro. Al chaval le importó bien poco.

Con ese comienzo de comedia clásica, lo demás fue aun un poco mejor de lo que esperábamos, así que maravilloso. Amablemente, tras sólo un cuarto de hora de espera, Javier preguntaba al público si podían empezar. Las chicas del público dijeron sí, y allá que fueron. Entre las introducciones se iban colando los fallos humanos que servirían en el futuro para ampliar las introducciones, y cerrar el círculo. El repertorio, el mejor. Todas las que más nos gustan, alguna inédita y otras éditas. Y después otras que no tocaron, y que ni una cosa ni la otra. Estuvimos en muy buena compañía todo el tiempo, y si fuimos es porque además estábamos convencidos de poder compartir alegrías que fueron tristezas mejor que en delicados gabinetes psicológicos o a la espera de que un psiquiatra nos dé la vez.

En fin, Krahe volvió a ganar una noche más y yo me atrevo a decir que sigue siendo el recordman del humor, la inteligencia y la generosidad. Y esa generosidad ha hecho que el público olvide sus feos gestos hacia los poderes fácticos, y le siga considerando un buen amigo, aparte de serlo. Se repartieron margaritas, rosas, pero sobre todo mucho verde. A Krahe y cía. habría que poder meterlos en un ramillete y regalarlos para el verdadero día de la madre. Ellas estarían más tranquilas, más amables. Dejarían el ganchillo, empezarían a viajar…

wagnerian

Entrevista realizada antes del concierto: Javier Krahe: Otra entrevista

Wayne Shorter: En su punto medio

24 abril 2010

Selección de una entrevista con el saxofonista Wayne Shorter, realizada con motivo de la edición de su disco Beyond the Sound Barrier (2005), recogida aquí por contener parte de la filosofía del músico más allá de la música. Se publicó íntegra en elpais.com.

PREGUNTA. Su pianista, Danilo Pérez, me confesó que ustedes salen a escena sin saber lo que van a tocar, lo que resulta difícil de creer.

RESPUESTA. Pues es la pura verdad. Construimos la música cada noche encima del escenario, unas notas llevan a otras y así sucesivamente. Nunca ensayamos.

P. Utilizarán algún tipo de código en escena o cosa similar…

R. Nada en absoluto. La clave es que los cuatro somos conscientes de que lo único que poseemos, más allá de nuestra respectiva formación como músicos, es la confianza que nos tenemos. La confianza es un aspecto dominante de la condición humana, pero no se puede ensayar. Se pueden escribir libros sobre el tema, rodar películas, pero, al final, es algo que se experimenta, no hay otro modo.

P. Uno nunca está seguro de dónde empieza la composición y dónde la improvisación.

R. Tiene que ver con el modo como funcionamos en la vida real. A veces escribimos una carta y otras hablamos, lo que significa que a veces seguimos un guión y otras improvisamos.

P. Parece que el mundo del jazz va por su camino y usted va por el suyo propio.

R. Eso es así porque trato de seguir el verdadero espíritu del jazz. Para mí, la palabra jazz es sinónimo de creatividad. Pienso que el verdadero propósito del jazz es mantener el espíritu de la creatividad e ir un paso más allá de lo democrático, lo que significa que uno, siendo músico de jazz, no debe estar atado a ninguna corriente o filosofía codificada. De ahí el tema Adventures Aboard the Golden Mean (incluído en Beyond the Sound Barrier). Para algunos autores, el punto medio es el camino de en medio. Para mí, se trata de no estar atado a ninguna corriente, ni siquiera a la de en medio.

P. ¿Considera que el jazz mainstream contribuye a la alienación del individuo?

R. Lo que ocurre es que estamos condicionados por el futuro. Convivimos con lo desconocido, pero ¿cómo puedes ensayar lo inesperado? El mainstream, en música como en el cine, se mueve en torno a una zona confortable que no nos prepara para lo inesperado. Ocurrió el 11-S, ¿quién estaba preparado para algo así? Nos consolamos a base de desear productos que nos proporcionan una apariencia de seguridad, libros, revistas, discos, películas, incluso buscamos una pareja que nos la proporcione. Sin embargo, tenemos que llegar a una especie de acuerdo con lo inesperado y, para tratar con lo inesperado, debemos separarnos de la masa. De eso trata mi música. Debemos darnos de baja del club de lo predecible, llámese el club del jazz como del pop, el country, el rock & roll, el rhythm & blues, el folk, el bluegrass, el world beat… todas estas categorías nos impiden pensar como seres individuales. Lo único consistente en la vida es el cambio.

P. Su música es una búsqueda de lo inesperado…

R. … y es esa aventura de ir tras de lo inesperado lo que le da sentido. Para mí no existe un principio ni un final. Cuando alguien como el presidente Bush se refiere al principio de la vida, y se niega a poner su firma en un documento alegando que se está interrumpiendo el comienzo de la vida, no es consciente de que no existe ningún principio sino de que la vida es un proceso, y la muerte forma parte de ese proceso llamado vida.

P. Usted ha declarado hallarse en permanente búsqueda de un quinto elemento relacionado con la música.

R. En realidad, busco cualquier cosa, lo que sea, que pueda contribuir a llevar la música más allá de sus límites. Miles Davis me preguntó una vez: “Wayne, ¿tú nunca te hartas de tocar música que suena como música?”.

Vineshoot

El temor de lo insólito

22 abril 2010

¿No había un viejo chiste acerca de la mujer que habla tanto por teléfono que el marido, desesperado, corre a la tienda más próxima y la llama por teléfono para preguntarle qué cenarían esa noche?

Y, de repente, [su mujer] le resultó tan extraña que Montag no pudo creer que la conociese. Estaba en otra casa; como en ese chiste que contaba la gente acerca del caballero embriagado que llegaba a casa ya entrada la noche, abría una puerta que no era la suya, se metía en la habitación que no era la suya, se acostaba con un desconocida, se levantaba temprano y se marchaba a trabajar sin que ninguno de los dos hubiese notado nada.

(Fahrenheit 451, Ray Bradbury)

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