Follow the leader

29 mayo 2010

El tiempo pasa y la memoria, como el metal, se oxida. A veces es recomendable echar mano del archivo, allí donde guardamos (en la memoria) ciertas noticias que ya son historia. Porque nos repetimos una y otra vez el concepto de lo cíclico, según el cual todo lo ocurrido vuelve a pasar, sin darnos cuenta de que nada vuelve, que siempre ha estado con nosotros. 2010, el nombre del año en curso, suena a futuro, a un futuro que ya está aquí, y el ser humano sigue recurriendo a patrones de conducta que viene reproduciendo, con múltiples variantes, adaptando el mismo comportamiento a los nuevos tiempos, desde el paleolítico. Un ejemplo de ello sería el gregarismo. No ha amanecido el día en el que cada individuo sea su propio héroe, se sigue buscando un líder, sin atender a que juntos somos más. Difuminado en la masa, mimetizando el comportamiento de sus semejantes, el ser humano casi siempre sigue los pasos de un líder. Y dicen que…

Había una vez una isla volcánica en el Lejano Este, con una población de cincuenta mil habitantes. Nadie se preocupaba por el volcán, que había permanecido inactivo durante cien años, pero un día empezaron las erupciones. Al principio eran pequeñas, pero su intensidad aumentó en cuestión de horas. Cundió el pánico, y la gente intentó apiñarse en los pocos botes disponibles para alcanzar el continente.

Pero se encontraba al frente de la isla un comandante que estaba decidido a mantener el orden a toda costa. Publicó proclamas asegurando que no existía peligro alguno y envió tropas a que ocupasen los barcos para que no hubiera pérdida de vidas en los intentos de abandonar la isla en embarcaciones sobrecargadas. Su personalidad era tan fuerte, y su valor tan ejemplar, que consiguió calmar a la multitud, y aquellos que intentaban escapar volvieron avergonzados a sus casas y se sentaron a esperar que se restableciera la normalidad. Cuando el volcán voló por los aires un par de horas más tarde, llevándose consigo la isla entera, no quedó ni un solo superviviente.

(Fragmento de Masa Crítica, relato incluido en Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco, Arthur C. Clarke)

Vineshoot

4 comentarios to “Follow the leader”

  1. MARY Says:

    KE ONDA¡¡¡¡¡
    KE HACIEND0??


  2. Juntos somos más.
    A ratos.
    A veces se despide uno de la gente porque la traicionan. Y con esos ya no se quiere ir nadie a ninguna parte.
    Ni a la vuelta de la esquina.
    Un líder, al final, es un modelo. Buscamos modelos.
    La gente común suele ser cerda, de vez en cuando.


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