Posts Tagged ‘Frank Zappa’

John Lennon and The Mothers of Invention

12 septiembre 2009

Nota: Nos han quitado el vídeo, por lo tanto fastidiados quedan los que no lo vieron en su día y los que quieran volver a verlo, es decir, todos. Maldito el tesón de las viudas de los protagonistas.

Nota 2: El vídeo ha vuelto.

En 1971 John Lennon y Yoko Ono asistieron a un concierto de Frank Zappa, en concreto al celebrado en el Fillmore East de Nueva York, el 5 de junio. Hasta aquí todo normal, unos músicos que van a escuchar a los colegas. El interés está en que la pareja subió al escenario a tocar varios temas. Lennon y Zappa se habían conocido el día antes de la actuación, cuando un periodista de Nueva York los presentó. Zappa explicó en una entrevista que la primera frase que Lennon le dedicó fue “no eres tan feo como pensaba”. Parece ser que a Zappa le gustó el sentido del humor inglés e invitó a Lennon al concierto, a participar en unos temas y a compartir la grabación de los mismos. Supongo que el ego desmedido de un Beatle fue suficiente para aceptar la propuesta. Me pregunto si sus seguidores serán capaces de ver este vídeo y observar compungidos cómo el ídolo deja de tocar la guitarra en mitad de un tema porque no puede seguir a la banda de Zappa.

Sobre los gemidos uterinos de la nipona supongo que la opinión en contra será unánime. Suele ser opinión mayoritaria entre los seguidores de The Beatles que fue ella y sólo ella la responsable de la ruptura entre Lennon y McCartney y la consiguiente separación del cuarteto. Por lo pronto Zappa tituló uno de los temas que interpretó junto a la pareja Una pequeña eternidad junto a Yoko Ono. Como decía, llegaron a un pretendido pacto entre caballeros según el cuál tanto Zappa como Lennon podía publicar la grabación del encuentro por su cuenta. De manera que circulan dos ediciones distintas de tan magno acontecimiento (además de este vídeo de procedencia dudosa), una incluida en el álbum de John & Yoko Some Time in New York City y otra en el Playground Psychotics de Frank Zappa.

El propio Zappa cuenta en las notas de su álbum cómo después del concierto llegaron a un acuerdo y ofreció una copia de la grabación del concierto a Lennon. Lo que en un principio parece una estupenda maniobra comercial de Zappa terminó en desencuentro. Siempre según Zappa, éste comprobó que una canción que había escrito titulada King Kong que tocaron esa noche, fue publicada en el disco de Ono & Lennon con el nombre de Jam Rag y con la pareja como compositora del mismo. Encima eso, la publicaron y no le dieron un duro por los derechos de autor.

El vídeo que ofrecemos es sólo un fragmento de una actuación de unos veinte minutos. Quien vea el vídeo completo observará a un John Lennon incómodo desde el momento que comprende que no pilla una. Al final decide refugiarse junto a una columna de sonido, de espaldas al público, intentando sacar algo interesante de la guitarra acoplando su sonido, pero ni por esas. Llega un momento en que Ono decide darse un respiro con sus grititos, y de paso al respetable, y acude junto a su marido. Lo que le dice a la oreja no lo sabemos, pero después Lennon decide que vuelva al micrófono y grite para él. Lennon parece en este momento sentirse creativo y saca ruidos de su guitarra mientras su mujer se desgañita gritando. Al final el aficionado que estaba grabando el vídeo decide ponerle fin acaso harto de tanto noise post-Beatle.

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Diálogo de besugos sobre The Association

9 septiembre 2009

Me contaba Wagnerian en su muro de Facebook (así es) acerca de este vídeo y, en lo que fue avanzando el diálogo que mantuvimos en el dichoso muro, se fue generando una breve polémica sobre su contenido.  El documento en sí puede ser considerado inofensivo, no en vano Wagnerian realizó una alentadora introducción al mismo: Ese comienzo quita las ganas de verlo, pero luego la cosa se calienta: ‘Along comes Mary’ y The Association en aquel festival de Monterey.

El grupo The Association consiguió un éxito notable con la edición del que fue su primer disco (o sencillo de debut, como se decía entonces). Along Comes Mary se situó entre las diez principales de la primavera de 1966, a pesar de la controversia que suscitó por la posibilidad de que la letra contuviera referencias al consumo de drogas ilegales. Un servidor se ha tomado la molestia de analizar la misma y puede afirmar que, en efecto, sólo bajo el consumo de estupefacientes se puede componer semejante cancioncilla, en la que no falta un bucólico solo de flauta dulce.

Precisamente el tema del solo de flauta despertó los recelos de Wagnerian, que acto seguido envió cierta puya hacia mi persona, en lo que representa un claro ejemplo de diálogo de besugos de la modernidad. Sólo diálogos como éste que transcribo a continuación pueden resultar de un canal de comunicación como el elegido. Los muros de Facebook tienen varios defectos en comparación a la comunicación en persona, claro, el fundamental es que obligan a aquél que desea comunicarse a dejar su mensaje colgado en un tablón, lo cual provoca que cuando la comunicación se produce el emisor no esté presente. El posterior envío de misivas reproduce sin final esta secuencia. Sólo nos faltó concluir con un ‘buenos días/buenas noches’.

el_salmonete: 200 años desde del Motín del té y estos californianos aún parecen ingleses de Inglaterra. ¿Todos? Todos no.

wagnerian: El de la flauta tiene más pinta de tirolés.

e: Hasta lo de la flauta no he llegado.

w: Te informas sobre el germen de la guerra de la independencia americana, después sobre el grupo y sus orígenes (con lo cual me obligas a mí a hacer lo mismo), escuchas agradecido la difícil discografía de Zorn y derivados, la de Zappa, y luego no ves un agradable vídeo de tres minutos. Te estás convirtiendo en un teórico del sacrificio, lo cual te llevará con éxito a la oposición o al papado. Y todo ésto porque te has metido con The Association, y me ha dolido, sí.

e: Si es que me entraron ganas locas de tomar el té.

w: Espero que eso no sea tu coartada.

e: Con una nube de leche, por favor.

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La historia de Ruben & The Jets

7 septiembre 2009

Cruising With Ruben And The Jets

comillas Ruben Sano (en la foto) tenía 19 cuando dejó el grupo para trabajar en su coche. Había ahorrado suficiente dinero para comprar un Nash del 53 y cuatro galones de pintura gris. Su chica dijo que le dejaría para siempre si no dejaba de tocar en la banda y arreglaba el coche de una vez para que pudieran ir al drive-in y hacerlo. Ya había otros 11 tíos en la banda así que cuando lo dejó nadie le echó de menos excepto por su coche cuando tenían que ir a ensayar o tocar para una batalla de bandas en el Puesto de la Legión Americana en Chino. Aún son buenos amigos incluso hoy.

Los otros tíos importantes de la banda: Natcho, Louie, Pana & Chuy aún van a casa de Ruben los martes y miércoles a escuchar su colección de discos de Richie Valens y también “Eddie My Love”. En general, guardan “Cherry Pie” y “Work With Me Annie” hasta la última parte de la tarde para tener algo que tararear en el camino a casa o al Burger Lane. Algunos de ellos continúan tarareando y chasqueando los dedos incluso el día siguiente, trabajando en el lavadero de coches. Ahora que han conseguido hacer su gran entrada en el negocio del espectáculo todos los tíos importantes del grupo votaron en la reunión de la banda mantener el nombre de Ruben & The Jets, no sólo porque suena realmente bien y le da clase, sino también porque lo hace muy elegante. Incluso a Ruben le gusta, y cree que es verdaderamente elegante.

Todos los tíos de la banda esperan que os ponga enfermos y os canse como a ellos toda esa música loca a la última que algunas de las bandas de hoy están tocando. Esperan que estéis tan enfermos y cansados de ello que estéis listos para su estilo de música verdaderamente elegante. Son buenos muchachos, socialmente aceptables, y que sólo quieren cantar sobre sus chicas. Quieren que todo el mundo empiece a bailar agarrado otra vez como en 1955, porque saben que la gente necesita amar y además quieren agarrarse unos a otros. Incluso cogerse las manos está bien para ellos. Quieren que os cojáis las manos y bailéis el bop y os enamoréis de su música. Uno de los tíos importantes de la banda me decía hace un par de semanas cuando estábamos hablando de que sólo la mitad de los tíos de la banda aparecen en los ensayos la mayoría de las veces… “Si la gente escuchara mi ruego, yo lo daría todo sólo por cantar las canciones que me ponían en marcha en el instituto.”

Ruben tiene 3 perros: Benny, Baby y Martha.

“Éste es un álbum de canciones de amor de brillantina y simplicidad cretina. Lo hicimos porque nos gusta de verdad este tipo de música (sólo una pandilla de viejos con ropa de rock & roll sentados en el estudio, refunfuñando sobre los viejos y buenos tiempos). De aquí a diez años tú estarás sentado con tus amigos en algún lugar haciendo lo mismo si queda algún sitio donde sentarse.

“¡El Pachuco de hoy en día se niega a morir!”

Ruben Sano, junio de 1955

Ruben & The Jets – Cheap Thrills (Cruising With Ruben & the Jets, 1955)

Ray Collins voz solista; Frank Zappa quejidos graves, oo-wah y guitarra solista; Roy Estrada weazlings altos, dwaedy-doop y bajo eléctrico; Jimmy Carl Black y/o Arthur Dyer Tripp III ritmo pulsante y obsceno; Ian Underwood o Don Preston tresillos de piano redundantes; Motorhead Sherwood saxo barítono y pandereta; Bunk Gardner & Ian Underwood saxos tenor y alto. weazlings altos, dwaedy-doop y bajo eléctrico;

Grabado en los Apostolic Studios de Nueva York, de diciembre de 1967 a febrero de 1968. Producido por Frank Zappa. Traducción de la notas de portada gracias a El Tercer Poder.

En 1984, Frank Zappa decidió eliminar las pistas correspondientes al bajo y la batería de la mezcla original y sustituirlas por nuevas pistas grabadas por Arthur Barrow (bajo) y Chad Wackerman (batería). Ésta versión es la que apareció en la edición digital del disco. De manera que existen dos versiones distintas de este disco, siendo la original, sólo disponible en vinilo, la que aquí se ofrece.

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Frank Zappa golpea dos veces

5 julio 2009

Poco antes de su muerte, Frank Zappa ofreció una entrevista a la cadena televisiva estadounidense NBC en la que afirmaba que no le importaba no pasar a la historia. Estaría de broma, a pesar de la circunstancias: le habían diagnosticado un cáncer de próstata cuando ya era demasiado tarde para intervenir, tenía 52 años de edad. Pasará a la historia como compositor autodidacta, uno de los mejores guitarristas de su generación, como patético cineasta underground y también por espabilado.

Comprobó, como tantos, acaso compungidos, que existía un mercado ilegal que comercializaba su música sin su consentimiento y, mire usted por dónde, sin repartir con el autor parte alguna de los beneficios. Los músicos damnificados por la industria del disco pirata, en su mayoría músicos de rock, claman también por la calidad del material que se presenta en este tipo de ediciones. Los fanáticos siempre quieren más, ávidos de la música de sus ídolos aparte de la contenida en todas la ediciones oficiales, y no hacen ascos a colecciones de tomas desechadas en las sesiones de grabación de los discos, que en muchos casos contienen canciones inéditas, o a grabaciones en directo, en su mayoría de sonido infame, registrado grabadora en mano.

La reacción de Zappa contra este mercado fuera de la ley fue bien distinta a la que han ofrecido divos de la canción tan dispares como Metallica o Alejandro Sanz. Lejos de intentar llevar a la cárcel a los responsables, lo que hizo fue adquirir copias de los discos piratas más vendidos y publicarlas bajo su propio sello. Además sin editar el sonido, por malo que fuese, de manera que los gastos de producción eran mínimos.

El producto que ofrecía Zappa no tenía competencia en relación a los piratas. Aunque existen en el mercado ilegal autenticas joyas, fruto sin duda de una desmedida devoción por el artista (Una labor de amor, llegaban a rezar las fundas de algunos), los discos que Zappa editaba contaban con mejor calidad de los materiales, tanto de la funda como del propio disco de vinilo, y disfrutaban de una mejor distribución, podían comprarse en cualquier tienda de discos y no sólo en las especializadas. Estas ediciones formaron una colección que Zappa tituló Beat the Boots (Golpea los piratas).

Recuerda que la información no es conocimiento. El conocimiento no es sabiduría. La sabiduría no es verdad. La verdad no es la belleza. La belleza no es el amor. El amor no es la música. La música… la música es lo mejor.
(Frank Zappa)

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