Posts Tagged ‘Neil Young’

Crosby, Stills, Nash and Young se cortan el pelo

5 febrero 2011

Empachados de paso del tiempo se presentan esta noche a mis oídos los muy anacrónicos Crosby, Stills & Nash (con Neil Young desde su segundo disco). Y quizá sea el del paréntesis quien todavía sostenga la llama de la modernidad, por ejemplo trabajando a dúo el año pasado con el gurú de la producción musical con raíces, Daniel Lanois, en el disco Le Noise. El resto, a saber: David Crosby (The Byrds), Stephen Stills (Buffalo Springfield, Manassas) y Graham Nash (The Hollies), formaron a finales de los sesenta el perfecto supergrupo; superhippies en acción por la contracultura naif que representó el bienintencionado pero ingenuo movimiento.

Se pusieron de largo en el festival de Woodstock, donde claro, entre calada y calada, gustaron mucho. Su primer disco, homónimo, data de 1969 y en él dieron cabida a tonadas que todavía hoy pueden escucharse en las radiofórmulas como Suite: Judy Blue Eyes o Marrakesh Express; más peligro que las dos anteriores llevaría Teach Your Children (well), gancho publicitario de su segundo disco, Déjà Vu; responsables todas de un cierto olor a alcanfor que se desprende al escuchar hoy sus discos; por pachulí que le pusieran en temas como Almost Cut My Hair (Casi me corto el pelo). Y es que, como ponen de manifiesto las fotografías promocionales de las varias reuniones de la banda, después de su poco definitiva separación en 1971 con el doble en directo 4 Way Street, sólo cuando Neil Young aparece la cosa promete.

Pero convengamos en que otras están muy bien.

Crosby, Stills & Nash – Helplessly Hoping (Crosby, Stills & Nash, 1969)

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Bernard Shakey, o alternar caminos

19 febrero 2010

La historia de la gestación del último disco de Neil Young, Fork in the Road, la tienen en estas mismas páginas (Eco-Rocker). Lo que nos falta es aportar una reseña sobre el artefacto sonoro en sí, cosa que dejo para otro momento o, casi mejor, otras manos. Lo que me propongo es hacerles contemplar cómo el viejo Neil promociona el disco con un vídeo en su página de Myspace (Neil Young – Fork in the Road), todo un alarde de dominio cinematográfico. Lo firma el álter ego de Young para estos avatares, Bernard Shakey (Bernardo el Tembloroso), protagonista del vídeo y poseedor del iPod más divertido que un servidor ha visto jamás.

Bajo este seudónimo, Neil Young ya ha dirigido varios largometrajes que capturan contados momentos de su rica trayectoria musical. Si unos gustan del café, copa y puro, en 1979 Young luchaba contra el óxido que atacaba a los viejos rockeros de los años sesenta editando disco, doble álbum en directo y película documental del concierto, Rust Never Sleeps (El óxido nunca duerme), en la que demostraba dotes de buen artesano filmando a su banda Crazy Horse sobre un escenario de enormes dimensiones, micrófono y amplificadores gigantescos incluidos, mientras unos hombrecillos encapuchados, que bien parecen haber sido sacados de La Guerra de las Galaxias, pululaban de aquí para allá.

No fue su primera ni última película. Ya en 1973, después del éxito en aumento de sus primeros discos en solitario y su culminación en 1972 con el disco Harvest, Young rodó el documental Journey Through the Past, retrato de sus años mozos como estrella de rock y miembro integrante de los descafeinados Buffalo Springfield hasta el entonces presente, que hoy día es pasado, año de 1972; incluyendo tomas con su otro grupo, los anacrónicos Crosby, Stills, Nash & Young. De ese mismo documental, publicó una banda sonora que, a diferencia de lo que acostumbra ser habitual, no incluye las tomas de estudio de las canciones, sino que éstas suenan tal cual lo hacen en la película, con ruido de fondo y diálogos, lo que supuso un suicidio discográfico que posteriormente Young explicaría en las notas del disco recopilatorio Decade, en concreto en las del sencillo de éxito Heart of Gold:

“Esta canción me puso en medio del camino. Viajar por allí pronto se hizo aburrido así que puse rumbo a la cuneta. El viaje por allí era más duro, pero conocí gente más interesante”.

1982 fue el año de Human Highway, disparatada película que no hizo perder dinero sino al propio Neil Young, que en 1991 revisaba aquello del óxido, para comprobar que en efecto nunca descansa, desentumeciendo los músculos, de nuevo junto a Crazy Horse, en Weld, disco y película sacados ambos de un par de conciertos de una misma gira. Notable el esfuerzo de Young en la película por hacer protagonista del concierto al público y no a la banda.

En 2003 apareció Greendale, adaptación del álbum del mismo nombre, que sigue las vidas de los miembros de una familia de pueblo, y en 2008 la que es hasta el momento su última obra, CSNY Déjà Vu. Déja Vu es el documental de la gira de reunión de Crosby, Stills, Nash & Young, formación liderada esta vez por Young, que utiliza el icono hippie para combatir la política del entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. Young consigue retratar con maestría la ideología sectaria de buena parte de su propia audiencia, que no duda en renegar e insultar al músico mientras éste expresa su mensaje en directo, un mensaje que va más allá de los colores de tus ojos o de un mundo extraño de ilusión. En particular es destacable la secuencia de un concierto de la gira celebrado en Atlanta, ciudad sureña, que narra una de las interpretaciones de la polémica Let’s Impeach the President (Impugnemos al Presidente), tonada inspirada por la entonces reciente invasión de Iraq:

“Impugnemos al Presidente por mentiroso/Por meter a nuestro país en una guerra con mentiras/Abusando del poder que le dimos/Haciendo pasar todo nuestro dinero bajo cuerda“.

Parece como si siempre nos fuera a quedar el viejo Neil, y no sólo por sus discos.

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Desclasificados los archivos de Neil Young

14 agosto 2009

neil young archives vol 1

Avisados estábamos desde hacía tiempo. Rara era la entrevista en la que Neil Young no hacía mención a los cientos de grabaciones que atesora de sus conciertos y de las tomas falsas de las sesiones de grabación en estudio, y sin embargo pocos estábamos preparados para tan mastodóntico lanzamiento.

Es pronto para digerir la obra Neil Young Archives, Vol. 1 (1963-1972): ocho CD’s y dos DVD’s publicados este mismo año por el sello Reprise, y tan sólo la primera parte del proyecto. En estos momentos se me antoja algo así como leer las obras completas de Dumas. Baste decir que es una coqueta caja por valor de 125 canciones que abarcan la música del viejo Neil desde julio de 1963, las primeras grabaciones caseras con su grupo The Squires, a mayo de 1972. Se incluye también en la caja un libreto deluxe con textos y fotografías.

No fue sino hasta el año 2006 cuando por fin estas grabaciones empezaron a ver la luz con la edición de una formidable grabación en directo, Live at the Fillmore East, grabada en 1970 junto a una versión embrionaria de Crazy Horse (con el malogrado Danny Whitten a la guitarra y Jack Nitzsche en los teclados). A la que siguieron dos grabaciones en directo igual de estupendas, esta vez acústicas y en solitario: Live at Massey Hall 1971 y Sugar Mountain: Live at Canterbury House 1968. Los tres discos están incluidos en la caja.

Los buenos seguidores del canadiense quizá conocieran ya gran parte del contenido de estas grabaciones gracias a la magia de los discos piratas, pero como afirman en las notas de la contraportada de la primera entrega: ‘el sonido importa’. A tenor del contenido de los tres primeros discos publicados, también podían haber añadido que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Neil Young – On the Way Home (Live at Massey Hall 1971, 2007)

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Eco-Rocker

2 abril 2009

neilyoung_lincvolt_full

Leo la entrada sobre Bruce Springsteen y me sonrío. Pero es una sonrisa de media boca, agria. Hace bien poco, el pasado octubre, Neil Young canceló uno de sus conciertos en Los Angeles. Los trabajadores del recinto donde estaba prevista su actuación se hallaban en huelga y decidieron formar una cadena humana a las puertas de la sala. Neil Young no se atrevió a cruzar la línea. Por respeto, dijo.  Por cierto, el patrón de esos trabajadores y a la sazón propietaria del recinto es la potente Faithful Central Bible Church. A cada cual lo suyo.

Sirva lo anterior para dejar a cada uno en el sitio que le corresponde, que no es ni más ni menos que el que cada uno se ha ganado. Ganado con hechos, ahí está el factor diferencial.

Pero volvámonos amables, aunque sólo sea por deferencia a mi primera entrada.  El veterano Young, 63 años contemplan sus greñas, se ha embarcado en su penúltimo proyecto. Esta vez se trata de un proyecto ecológico y rockero a partes iguales y que verá la luz el próximo 7 de abril con el lanzamiento de un nuevo disco, Fork in The Road, compuesto de 10 temas inéditos.  La parte rockera del proyecto se completa con una gira que acercará al canadiense a dos ciudades españolas: San Sebastián (Velódromo de Anoeta, 31 de mayo) y Barcelona (Primavera Sound, 30 de mayo). Ya os contaré, no me lo pienso perder pese a los 60 €.

Quizá la parte rockera del proyecto sea la que menos me haya llamado la atención. No me espero otra cosa distinta al clásico sonido épico y “a medio cocinar” de Young. No me espero otra cosa ni la quiero, a decir verdad. Lo que sí me ha sorprendido es la inspiración de la que se sirve Young.  Que una leyenda del rock con la carrera más que hecha se involucre en propuestas como la abanderada por LincVolt me reconcilia por cinco minutos con el mundo. LincVolt es una organización estadounidense cuyo encomiable fin social consiste en el desarrollo de la tecnología necesaria para sustituir los clásicos motores de combustión por motores eléctricos. Pues bien, Neil Young ha puesto en manos de LincVolt su viejo Lincoln de 1959, de tal modo que donde antes hubo gasolina ahora hay electricidad.

Neil Young observa una extraña cirugía. El ingeniero-cirujano, Jonathan Goodwin se ha visto recompensado con la dedicatoria de uno de los temas del disco: 'Johnny Magic'.

Young se ha servido de su auto como medio de transporte para la promoción del nuevo disco lo que vuelve a confirmarle, a su edad, como un  pionero: nadie antes había cruzado los Estados Unidos a lomos de un coche ecológico. El documental sobre el viaje aún se encuentra en fase de edición. Habrá que estar atentos.

En realidad, lo que ha hecho Young no va más allá de un mero voluntarismo. Pero es todo lo que está a su alcance. Ya es bastante.  Otros, pudiendo hacer simples  voluntarismos,  prefieren avalar las prácticas antisindicales de grandes cadenas de distribución. A cada cual lo suyo, decíamos al principio.

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